Ir en bicicleta, ya sea bicicleta urbana, mountain bike o bicicleta plegable es una magnífica forma de poder conocer zonas de la ciudad que no llegarías con un transporte como el coche, el tren, el metro o el autobús y de manera mucho más rápida que si fueras andando.

Mucha gente no usa para desplazarse una bicicleta urbana porque no tiene confianza en sus destrezas sobre ella. Pero el mejor remedio para eso es: usar tu bici. 

Independientemente del tamaño de la ciudad por dónde quieras moverte, esta serie de recomendaciones que doy a continuación son perfectas para cualquier persona que se plantea desplazarse pedaleando y, además, van a hacer tu trayecto mucho más agradable.  

Planificación de la ruta

El primero de mis consejos es: planifica tu ruta. En todas las ciudades hay calles con más o menos tráfico. Muchas veces creemos que ir por el camino más directo va a ser lo más rápido, pero lo cierto es que si hay cruces y muchos semáforos vas a perder bastante tiempo en tu trayecto. 

En muchas ocasiones es mejor ir por una calle paralela o dar un poco más de vuelta porque el tiempo de desplazamiento es menor debido al menor número de semáforos o de la densidad del tráfico. Además, pedaleando por otros lugares puedes conocer partes diferentes de la ciudad que no son la típica zona que se ve desde la carretera principal. 

Por otro lado, “invertir” 2 minutos por otra calle, aunque el camino sea algo más largo, también puede significar ganar mucho en seguridad. Y la seguridad es lo primero. 

Si tu ciudad cuenta con carriles bici lo mejor es intentar usarlos lo más que se pueda. Ya sabemos que no siempre los carriles bici está bien trazados, y que tampoco transitan por las zonas más directas para llegar a tu destino; pero la seguridad aumenta muchísimo en ellos por lo que es bueno plantearse el trayecto con el mayor número de carriles bici posibles.  

Intenta saber si tu ayuntamiento dispone de algún plano de carriles bici o ciclo carriles de velocidad limitada donde pueden transitar bicicletas urbanas de manera más segura.

En mi ciudad sí que el Ayuntamiento hizo un plano de carriles bici o carriles lentos y además la asociación Pedala a pedalada creo un mapa alternativo al del Ayto. donde indican mejores zonas para ir en bici.


En definitiva, planificar tu ruta supone ganar tiempo, seguridad y evitar sorpresas. 

Estate alerta en todo momento cuando montas en tu bicicleta urbana  

Siempre que vayas en bici estate alerta en todo momento.

Es fácil encontrar asfalto en muy mal estado, baches y socavones, carriles bici con una deficiente conservación o simplemente elementos urbanos como vallas, bolardos, etc.

No utilices el móvil. Mira alrededor tuya para tener controlado el tráfico. En España, no hay mucha cultura de bici y los coches no se esperan ciclistas por las calles de la ciudad. Tampoco olvides mantener tu mirada hacia adelante para sortear al peatón que camina por el carril bici o al que lo cruza sin mirar, así como, para ceder el paso a la persona que quiere cruzar un paso de cebra. 

Para evitar distracciones con el móvil puedes plantearte instalar un soporte de bicicleta para tu móvil y para controlar el tráfico piensa en un espejo retrovisor. Los tienes de eje largo o más discretos que se ponen en el extremo del manillar, al finalizar la empuñadura. Los espejos son universales y valen para bicicleta urbana, de carretera, plegable o mountain bike. Además van a dar un aspecto más cool a tu bici y vas a ganar mucho en seguridad, especialmente cuando vayas por carriles lentos que se comparten con los coches.

En resumen, con estar alerta en todo momento tampoco quiero decir que estés absolutamente pendiente de todo y que montes en bici con miedo. A lo que me refiero es que simplemente mantengas tus ojos abiertos para evitar cualquier tipo de sorpresa y evites el mayor número de distracciones. 

Haz que te vean y que te oigan 

Pedalear por la ciudad tiene poco riesgo cuando se hace de forma correcta, pero hay un par de cosas que pueden hacer que sea mucho más seguro 

Siempre busca luces que tengan bastante potencia y con posición de luz intermitente, ya que llama mucho más la atención de los vehículos y viandantes. 

Para empezar, un timbre y un buen set de luces. Tanto delantera como trasera. 

Yo para la delantera y trasera uso unos faros con luz led y estoy muy contento con la luminosidad que tienen ambas. Este set viene con un timbre con sonido digital que ya no uso. En mi experiencia la gente hace más caso al sonido del timbre metálico porque lo asocia más con las bicis. Yo uso un timbre básico blanco y me va de fábula; además queda más estético, desde mi punto de vista.

Además, plantéate el uso de ropa reflectante. En caso de no poder o no ser así puedes optar por alguna banda reflectante y si usas mochila y no tiene añade una también.

Sigue las señales y normas de circulación 

Aunque puede parecer una obviedad, muchos ciclistas no siguen las normas de circulación.

Con esto me refiero a que no paran en los semáforos cuando están en rojo, van en sentido contrario al de la circulación, no señalizan si van a girar a la derecha o a la izquierda y van por la carretera como un vehículo pero luego se pasan a la acera con los viandantes no mostrándose previsibles en sus comportamientos.

Así que, por favor, usa tu sentido común y obedece las normas. 
 

Diviértete y disfruta tu trayecto

Haz que tus rutas por la ciudad sean más divertidas.

Por ejemplo, atraviesa un parque o utiliza algún sendero de gravilla, haz algún salto cuando llegues a un badén, practica el control de tu bicicleta cuando estés casi parado.

Además de pedalear de forma tranquila, de paseo, puedes añadir un extra de ejercicio físico pedaleando de manera más rápida o alargado tus trayectos para quemar algunas calorías más.

Espero que estos consejos sean útiles para tus trayectos por ciudad y si te estás planteando utilizar la bicicleta en tus desplazamientos que te ayuden animarte hacerlo si tienes más consejos no dudes en dejarlos en los comentarios.